Los beneficios de la terapia de flotación son muchos, pero ¿sabías te proporciona un espacio ideal para la auto-conciencia y la mejora personal? 

La Flotación en Flotarium nos permite una visión del “yo” concentrada y enfocada, un momento de auto-conciencia que facilita la mejora personal.

Durante la sesión de flotación se producen cambios químicos en el cuerpo que permiten una mayor claridad de pensamiento.
Facilita una relajación profunda y una atención centrada, para motivarse a sí mismo para lograr objetivos específicos y no tener comportamientos adictivos y estresantes.
La terapia de flotación influye positivamente en la producción de endorfinas y opiáceos en el cerebro, hormonas de la felicidad, proporcionándonos bienestar.
Gravedad Zero, descubre el silencio.

El Flotarium contiene 600 litros de agua y 300 kilos de sales Epsom. Esta combinación hace que el cuerpo flote en el agua sin esfuerzo alguno, eliminando la gravedad.

Pero además, este espacio está diseñado para que nuestra mente se aísle del mundo. Y es que dentro no hay luz, o la que hay es mínima, no se oye nada del exterior y la sensación de tacto también se anula porque el agua se ajusta a la temperatura corporal. De tal forma que la desconexión es total, tanto física como psíquica, durante 50 minutos.

La alta concentración de sal de Epsom es muy beneficiosa para recuperar el Bienestar.

Flotas sin esfuerzo, lo que significa que se elimina toda la presión de la columna vertebral, los músculos y los tendones. Esto permite que todo el cuerpo se relaje y se libere de tensiones. Además, la sal de Epsom ayuda a reducir la inflamación, calmar los músculos  y desintoxicar el cuerpo.

Ayuda a mejorar el rendimiento.

La flotación en Flotarium es una técnica de estimulación ambiental restringida (REST) ​​ayuda a mejorar las habilidades perceptivo-motoras en los deportes y la creatividad en las ciencias.

Quizás lo más importante es que flotar es la forma de relajación más sencilla y sin esfuerzo. No tienes que estar preparado para usar un Flotarium: entras, te reclinas y te dejas llevar.

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